La novedosa cupé había sido diseñada en Italia. El barco que la llevaba a Estados Unidos se hundió en una de las grandes tragedias del siglo 20.
"El barco más lujoso y seguro del mundo"
. Así se consideraba en los años 50 al Andrea Doria, un trasatlántico italiano de enorme reputación que el 25 de julio de aquel año asomó frente a la costa de Massachusetts para atracar luego en el puerto de Nueva York. Lujoso e imponente, fue el primer barco con tres piscinas exteriores, mientras que la Societá Italiana de Navegazione no había escatimado en gastos: solamente su decoración había costado un millón de dólares.
Después del naufragio, Chrysler emitió un comunicado en donde explicaba que el Norseman, que había costado 150.000 dólares, estaba asegurado, aunque lamentaba losAquella tragedia fue definitiva para el modelo: Chrysler no volvió a encargar una segunda unidad y el proyecto se canceló. No había forma de que el Norseman inspirara buenos presagios.